


Escultura de un reloj que parece derretirse, con estructura de celosía y formas orgánicas fluidas. Combina la estética surrealista de los relojes blandos con geometría moderna.
Funciona como pieza de escritorio, decoración de estantería o elemento de conversación. Queda especialmente bien en tonos claros (blanco, mármol) que resaltan los detalles de la geometría.
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